Método
Cómo trabajamos y cuándo nos detenemos
Cuatro etapas, cada una con un plazo declarado y un producto verificable. La última existe para que la empresa no nos necesite después.
Etapa por etapa
Qué hacemos, qué necesitamos y qué queda
La columna «si nos detenemos» no es retórica: es la condición concreta bajo la cual no avanzamos a la etapa siguiente.
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Diagnóstico y marco de decisiones
Conversamos con quien decide y con quien ejecuta, revisamos lo que ya está escrito y observamos dos o tres reuniones reales. El resultado no es un informe de problemas: es un marco que permite discutir decisiones sin volver a empezar cada vez.
Si nos detenemos: Si en esta etapa aparece que el problema no es de estrategia ni de organización —porque es de mercado, de financiamiento o de una situación legal— lo decimos por escrito y no seguimos.
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Prioridades y hoja de ruta
Ponemos las prioridades sobre la mesa con criterios explícitos. La discusión difícil es esta: elegir implica dejar cosas fuera, y esa decisión la toma el equipo directivo. Nosotros formulamos las opciones y sus consecuencias.
Si nos detenemos: Si el equipo no logra acordar prioridades y no hay información que pueda resolverlo, cerramos aquí con el desacuerdo documentado en vez de fabricar un consenso.
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Roles y prácticas de gestión
Traducimos las prioridades en quién responde por qué, en qué instancia se decide y qué práctica de gestión se instala para revisarlo. Se hace con las jefaturas, no sobre ellas.
Si nos detenemos: Si la empresa no está dispuesta a cambiar ninguna reunión de su calendario, el trabajo no se sostiene y lo decimos antes de empezar esta etapa.
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Seguimiento
Acompañamos dos o tres ciclos de revisión para que el ritmo quede instalado. Participamos cada vez menos y el equipo conduce la reunión. El objetivo de esta etapa es volvernos innecesarios.
Si nos detenemos: Cuando el equipo conduce la reunión sin nuestra presencia dos veces seguidas, terminamos. No extendemos por costumbre.
Límites
Lo que no hacemos
Esta lista existe porque un alcance se entiende por lo que deja fuera. Si algo de aquí es justo lo que necesitas, es mejor saberlo antes de la primera reunión.
- No hacemos auditorías
- Ni contables, ni legales, ni tributarias, ni de cumplimiento. No emitimos opinión sobre estados financieros y no revisamos si la empresa cumple una norma.
- No evaluamos personas
- No hacemos assessment de competencias, evaluación de desempeño ni ranking de colaboradores. Miramos decisiones, acuerdos, roles y procesos.
- No implementamos sistemas
- No seleccionamos, configuramos ni integramos ERP, CRM u otras herramientas. Podemos definir qué debe hacer el sistema; no lo implementamos.
- No ejecutamos las iniciativas
- La hoja de ruta la ejecuta el equipo. No asumimos la conducción de áreas ni reemplazamos a un gerente mientras se busca uno.
- No buscamos personal
- No somos una consultora de selección ni de headhunting. Si el problema es que falta una persona, lo decimos como observación, no lo resolvemos.
- No prometemos cifras
- No comprometemos crecimiento, rentabilidad, ahorro ni participación de mercado. Esos resultados dependen de decisiones y condiciones que no controlamos.
- No trabajamos sin el equipo
- No aceptamos un encargo en que la dirección pide el trabajo «para que el equipo lo entienda». Sin participación del equipo no hay nada que sostener.
Confidencialidad
Cómo se protege lo que cuentas
Firmamos acuerdo de confidencialidad antes de la primera conversación de diagnóstico si lo pides, y en todo caso antes de revisar documentos financieros o de personas.
Los documentos de trabajo se entregan a la empresa y quedan en su poder, en formato editable. No retenemos copias para usarlas como referencia de otros proyectos y no publicamos casos, nombres ni cifras sin permiso escrito.
Lo que podemos mostrar de un trabajo pasado es la estructura de un documento, con contenido tapado, y solo si el cliente lo autorizó. Si no lo autorizó, no lo mostramos.
Siguiente paso
Conversemos sobre tu desafío
Treinta minutos para entender la situación y decirte en qué etapa conviene entrar. Si no conviene entrar en ninguna, también te lo decimos.